Dental Tribune Latin America
El Dr. Enrique Jadad afirma haber visto más fracturas dentales en los últimos seis meses que en los últimos seis años. (Foto: armin-lotfi / unsplash)

El aumento del bruxismo y del dolor mandibular

By Enrique Jadad Bechara
October 22, 2021

El Dr. Enrique Jadad escribe que la pandemia ha generado un incremento de casos de dolor mandibular, muscular, sensibilidad dental y migrañas, muchos de los cuales pueden ser tratados mediante telemedicina. Respecto a la infección por SARS-CoV-2, el autor recomienda fortalecer la salud periodontal y el sistema inmunológico.

Más de dos años después de la aparición de los primeros brotes de Covid-19, aún se sigue investigando sobre la enfermedad, el virus que la causa, sus diferentes cepas y mutaciones, así como de su devastadoras repercusiones. Si miramos con detenimiento en nuestro entorno odontológico, se han desencadenado también efectos en la salud oral y psicosocial de la población.

Además de reforzarse los protocolos de bioseguridad, se han recalcado también los efectos en la higiene oral. Desde la óptica odontológica, la frecuencia del cepillado dental ha disminuido dado que las personas están menos preocupadas por la higiene bucal, por su sonrisa y estética dental, generando altos índices de halitosis. Este tema de la pobre higiene oral revela un evidente descuido en la salud no solo de las estructuras de la boca sino de la salud sistémica, lo que hace más susceptible la aparición de lesiones cariosas y afecciones de tipo periodontal.

El comportamiento del virus SARS-CoV-2 todavía es un interrogante; se comprende parcialmente y al analizar sus características, su comportamiento, infectividad y su capacidad de mutación o de generar variantes como la Delta, los investigadores han planteado varias teorías para explicar la posible relación entre la enfermedad periodontal inflamatoria crónica y la enfermedad Covid-19.

“A la mayoría de esos pacientes los traté eficazmente a través de la herramienta llamada telemedicina”.

La vasta evidencia científica que hemos revisado sugiere que la cavidad oral puede actuar indiscutiblemente como una fuente de contagio por parte del virus SARS-CoV-2 por hallazgos que muestran la presencia en boca de la enzima angiotensina 2 (ACE-2). Esta enzima ha sido reportada en la literatura como receptor del SARS-CoV-2, lo que convierte a la cavidad bucal en una puerta de entrada para el virus SARS-CoV-2. Varios investigadores han establecido un vínculo entre un buen cuidado bucal y un menor riesgo de infecciones respiratorias virales agudas, datos incluidos en numerosas revisiones sistemáticas que han concluido que una de cada diez muertes relacionadas con la neumonía en los ancianos podría prevenirse mejorando la higiene bucal.

Varios estudios han concluido también que una frecuente atención odontológica puede reducir significativamente la aparición de neumonía asociada al ventilador en pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos. La emergencia en salud provocada por la pandemia ha afectado de manera rapaz actividades económicas, educativas y profesionales. Esta disminución en la productividad en general ha causado una constante e incremental postergación de los servicios de atención odontológica, además del terrible impacto en la salud mental de los pacientes y la población en general.

El deterioro del estado emocional producto de la pandemia, la ausencia o deserción de los pacientes, los bajos ingresos y la pobre o nula capacidad adquisitiva de una gran franja poblacional se ha relacionado con la presencia de enfermedades bucales tales como lesiones en la mucosa oral, trastornos temporomandibulares, bruxismo, fracturas dentales o de restauraciones y enfermedad periodontal. Lo que sí tenemos claro es que se evidencia que los factores psicológicos como el estrés y la ansiedad asociada a la pandemia han llegado a incrementar episodios de dolor orofacial, predisponiendo a un mayor riesgo para desarrollar, empeorar y perpetuar los signos y síntomas del bruxismo, como la aparición de trastornos temporomandibulares.

“El trabajo odontológico debe dirigirse a fortalecer la salud periodontal, ya que las enfermedades periodontales son las que mayores evidencias reportan en relación a los gérmenes patógenos, incluidos los virus”.

Desde la aparición de la pandemia, con el confinamiento obligatorio y las medidas de distanciamiento social firmemente arraigadas, familiares, amigos y pacientes asumieron que que mi consulta debía estar al borde del colapso, pero les hice entender que he estado más ocupado que nunca. He visto más fracturas dentales en los últimos seis meses que en los pasados seis años. Como creo que nos sucedió a todos, a mediados de marzo de 2020 tuve que cerrar mi consultorio y no atendí casos que no fueran una emergencia dental, siguiendo las directrices del Ministerio de Salud de Colombia. Inmediatamente se presentó un aumento en las llamadas telefónicas de parte de pacientes con dolor mandibular, muscular, en las mejillas, sensibilidad dental, fracturas dentales y migrañas. A la mayoría de esos pacientes los traté eficazmente a través de la herramienta llamada telemedicina.

Una respuesta a estos eventos es sin duda alguna el estrés. Es importante tener en cuenta desde los episodios de pesadillas inducidas por la Covid-19 hasta la adicción a seguir noticias apocalípticas o la coronafobia. No es tampoco un secreto que la ansiedad relacionada con la pandemia ha afectado nuestra salud mental a nivel colectivo. Ese estrés lleva a apretar y rechinar los dientes, lo que puede dañarlos de forma grave.

Este aumento en el traumatismo a nivel dental puede ser el resultado de dos factores adicionales, el primero es el número sin precedentes de ciudadanos que comenzaron a trabajar desde sus hogares. A menudo lo hemos hecho en cualquier lugar donde podamos improvisar una estación de trabajo, como el sofá, en una silla o en una esquina de la isla de la cocina. Las incómodas posiciones corporales que se producen pueden hacer que se encorven los hombros hacia adelante, curvando la columna vertebral en algo parecido a una letra C. Si preguntan por qué un odontólogo se preocupa por la ergonomía, la verdad es que los nervios del cuello y los músculos de los hombros conducen directamente a la articulación temporomandibular y a los músculos asociados a estas estructuras.

El mundo de antes ya no existe, lo que hemos vivido es horrible y lo que nos falta por vivir incierto. Las órdenes de confinamiento nos dejan pocas alternativas para pasar el tiempo que fijar la mirada en nuestras pantallas del celular, iPad, TV o computadoras personales. Según algunos, nuestro tiempo frente a las pantallas ha aumentado en un 50 por ciento.

No somos los únicos, pues muchos pasan por lo mismo. Sin embargo, ver las redes sociales hasta la saciedad, combinado con la adicción a las pantallas, puede afectar de manera importante nuestro bienestar mental y físico. Puede hacer que nos sintamos enojados, ansiosos, deprimidos, poco productivos y menos conectados con nuestros seres queridos y con nosotros mismos, conceptos que se encuentran ampliamente documentados en la literatura médica y es parte de lo observado en nuestros pacientes, nuestras familias y en la sociedad.

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Los profesionales de la odontología, igual que dirigen el tratamiento de una urgencia odontológica, deben asumir un rol social que se vuelque en el apoyo mental de sus pacientes. Debemos preocuparnos por la historia social de nuestros pacientes con la finalidad de encontrar posibles relaciones predisponentes a sufrir bruxismo o trastornos tanto masticatorios como articulares. En caso de que una persona sufra de estrés o ansiedad, debe ser remitida a los especialistas indicados para recibir soporte psicológico. A nivel del sistema estomatognático, se recomienda realizar un análisis completo de signos y síntomas para identificar eventos tempranos en el complejo masticatorio, muscular y articular, tales como dolor, desviación mandibular en apertura o cierre bucal, ruido articular, desgaste patológico de las estructuras dentales y otros signos que evidencian alteración o eventos parafuncionales.

La atención odontológica debe ser prioritaria y se deben comunicar las estrictas medidas de bioseguridad implementadas en los consultorios y clínicas dentales para demostrar que somos una profesión segura y que se preocupa por el bienestar de quienes nos necesitan. Al fin y al cabo, lo que se requiere es poder atender las diferentes necesidades de nuestros pacientes para contribuir al restablecimiento integral de su salud.

Solo nos queda alertar que el trabajo de la comunidad odontológica debe dirigirse a fortalecer el sistema inmunológico y la salud periodontal, ya que las enfermedades periodontales son las que mayores evidencias reportan en relación a los gérmenes patógenos, incluidos los virus.

La boca, como es evidente, no se encuentra aislada del resto del organismo; por ello, cualquier intervención encaminada a mejorar la salud oral tiene repercusiones positivas sobre otras partes o enfermedades que se presentan en el cuerpo humano. Estas son más que relevantes razones que convierten al estudio, control y tratamiento de la periodontitis sean acciones obligatorias en los protocolos de prevención y control de la Covid-19.

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El doctor Enrique Jadad Bechara, Especialista en Rehabilitación Oral, investigador y conferencista con práctica privada en Barranquilla (Colombia), es Fundador y Director Científico de Helident Training Center en Sevilla, España.

 

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