Nuevos microimplantes para Ortodoncia

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Nuevos microimplantes para Ortodoncia

El nuevo sistema de microimplantes DSQ-Ziacom desarrollado por el Dr. Suárez Quintanilla, el cual se presentó a nivel mundial en Expodental. (Foto: Ziacom)

mié. 18 mayo 2022

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El autor explica que los microimplantes contribuyen al éxito de la práctica de la Ortodoncia porque simplifican la biomecánica y reducen el uso de incómodos aparatos, creando un elemento diferenciador positivamente percibido por el paciente.

La investigación con aplicación clínica directa que produce una mejora inmediata en la atención odontológica es algo que debemos de reivindicar. La histórica divergencia entre empresa y universidad (ya un académico, Unamuno, se refería al “¡que inventen ellos!”) se ha tratado de solucionar desde ambas orillas, con criaderos de empresas y spin-offs universitarias o inversión de las empresas en la investigación universitaria, como clientes o mecenas. Es cierto que las empresas tienen como santo patrón el beneficio y que, en cierta manera, no quieren disgustos (en forma de resultados científicos adversos a sus intereses), pero también es cierto que gozan de una agilidad burocrática e independencia financiera que envidia la universidad pública.

En la universidad hay demasiados perros del hortelano, que, como diría el gran Lope, “ni comen ni dejan comer”. En la empresa privada, un proyecto bien dirigido exige que todos remen en la dirección adecuada.

Un ejemplo del espíritu que debe reunir la simbiosis universidad-empresa es el diseño y fabricación de los nuevos microimplantes de Ortodoncia DSQ-Ziacom. Es una obviedad que el uso de microimplantes en ortodoncia ha creado un nuevo horizonte en nuestra especialidad y que su difusión y popularidad ha abierto un nicho de mercado en expansión en el que se han fijado empresas tanto de ortodoncia como de implantes.

“La aparición de los microimplantes ha creado un antes y un después en la biomecánica ortodóncica, al permitirnos simplificar y acortar los tratamientos”.

En realidad, la aparición de los microimplantes (MI) y sistemas de anclaje óseo temporal (TADS) han creado un antes y un después en la manera de entender y aplicar la biomecánica ortodóncica, al permitirnos simplificar y acortar sensiblemente los tratamientos, aumentar su eficiencia o costo-efectividad y realizar cambios dentarios y esqueléticos impensables hace pocos años. Muchos clínicos, yo entre ellos, no podemos entender la ortodoncia contemporánea sin la rutinaria e inestimable ayuda de los MI intra y extraalveolares. Los MI no solo no han venido para quedarse, sino que día tras día y paciente tras paciente, no deja de sorprendernos su versatilidad y alta eficiencia en la génesis de anclaje, la facilitación del movimiento dentario ortodóncico, la disyunción rápida maxilar no quirúrgica, incluso en el adulto, el distalamiento molar o el control vertical, tanto de la erupción dentaria como del crecimiento dentofacial.

Me atrevo a decir que no usar hoy de manera sistemática los MI, se trate de los intra o los extraalveolares, es equivalente a limitar nuestros objetivos terapéuticos y arriesgarse a la obsolescencia de nuestra clínica. Los MI contribuyen al éxito de nuestra práctica profesional, no solo por crear un elemento moderno y diferenciador, positivamente percibido por el paciente, sino por permitirnos simplificar nuestra biomecánica y reducir drásticamente el uso de complejos o incómodos aparatos, tanto dento como mucosoportados. Cualquier paciente adulto se ve reconfortado cuando un par de pequeños microtornillos (colocados de manera sencilla por el ortodoncista solo con dos o tres gotas de anestesia) sustituyen a una barra palatina, un Botón de Nace, un costoso distalador o un Péndulo de Hilgers, por no hablar de los aparatos extraorales en los adolescentes.

 

El elegante kit del sistema de microimplantes DSQ-Ziacom. (Foto: Ziacom)

Los MI contribuyen a nuestro éxito clínico al eliminar, en muchos casos, la necesidad de colaboración del paciente a la hora de tener que utilizar elásticos intermaxilares o dispositivos removibles. En la biomecánica ortodóncica, siempre nos hemos tenido que preocupar de quién estaba al otro lado del extremo del alambre o polímero que aplica la fuerza, siendo los problemas de acción-reacción, es decir el no mover aquellos dientes que no queremos mover, uno de los biomecánicamente más importantes. Los MI nos liberan en parte de la tercera ley de Newton al crear una resistencia, excelente y temporal, en el hueso adyacente sin ningún tipo de peaje o contrapartida desfavorable en los dientes vecinos o la arcada opuesta. Los microimpantes extraalveolares e infracigomáticos, que nosotros hemos tratado de simplificar en su inserción, carga y manejo, facilitan el movimiento en masa de las arcadas sin ninguna interferencia dentaria.

“No usar hoy de manera sistemática los microimplantes es equivalente a limitar nuestros objetivos terapéuticos y arriesgarse a la obsolescencia de nuestra clínica”.

Un desarrollo de I+D+

La moda de los materiales low-cost de baja calidad se ha introducido en Europa de la mano de los microtornillos de acero inoxidable, de fabricación china y venta a granel. A quienes opten por estos materiales, hay que recordarles que estamos hablando de salud y, en concreto, de introducir en el hueso un material que ha de tener todas las garantías, trazabilidad y registros legales. ¿Se imaginan una denuncia ante los tribunales tras una sinusitis por el uso de un microimplante de calidad dudosa y origen incierto? Lo barato sale siempre caro, y en salud, más.

Por todo ello, propuse a Alejandro del Valle, CEO de Ziacom, una empresa española joven de alta tecnología, crecimiento internacional imparable y profesionalidad indiscutible, el desarrollo de un proyecto de I+D+I para la realización de unos microimplantes de alta calidad y diseño optimizado, fabricados en un excepcional titanio de grado 5, y presentados al profesional con todas las garantías sanitarias de la Unión Europea (y sus correspondientes etiquetas para incluir en la hoja clínica del paciente).

Nuestro primer paso fue detectar las carencias y necesidades del mercado, analizar el estado actual de la cuestión (metaanálisis sobre los diferentes aspectos que influyen en el éxito o fracaso de los mismos: material, diseño, longitud, grosor, extremo perforante, espiras autorroscantes, cuello, cabeza, técnica de inserción en razón de su diseño, superficie biológicamente compatible no contaminable) y pasar a una segunda fase de diseño de cada uno de los microimplantes. En poco tiempo, y gracias al inestimable trabajo de los ingenieros y responsables técnicos de Ziacom, pudimos tener los primeros diseños, probarlos y ahora poder ofrecerlos a todos los compañeros.

Se trata de un proyecto nuevo y en un futuro próximo vamos a ampliar el número y medidas de los microimplantes DSQ-Ziacom para lograr una ortodoncia, sea con brackets, aparatos funcionales o alineadores plásticos, de mayor eficiencia biomecánica.

Vamos a centrar parte de nuestras investigaciones en los microimplantes extraalveolares, al estar convencidos de su versatilidad y posibilidades ortopédicas, tanto en el joven como el adulto.

Esperamos que este ilusionante proyecto, fruto de la unión del espíritu universitario y empresarial y que ya es una realidad palpable en forma de un kit y una amplia línea de microimplantes, tenga la aceptación del verdadero juez de todas estas iniciativas, el profesional que día a día se ha de enfrentar al reto de dar el mejor de los servicios a sus pacientes.

NOTA: El sistema de microimplantes DSQ Orthodontic System se presentó en Expodental.

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David Suárez Quintanilla es catedrático de Ortodoncia de la Universidad de Santiago de Compostela y vicepresidente de Ortodoncia de la International Association for Dental Research. Visite su página web en: dsqtraining.com

 

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