Dental Tribune Latin America
La ansiedad se caracteriza por taquicardia, sofocamiento y opresión en el pecho, manifestaciones similares a las observadas como respuesta ante el estrés. (Foto: Jude Beck / Unsplash)

ANSIEDAD Y DEPRESION. Dos trastornos de nuestros tiempos (1)

By Laura Díaz Guzmán y Manuela Solís Gutiérrez
October 07, 2020

Las doctoras Laura María Díaz Guzmán y Manuela Solís Gutiérrez, ex directivas de la Asociación Dental Mexicana, ofrecen una interesante perspectiva de la ansiedad y la depresión, dos de los trastornos psiquiátricos más comunes, exacerbados ahora por la pandemia de la Covid-19, y del manejo de pacientes con estos síntomas en el consultorio odontológico. Primera parte del artículo.

En los últimos años los trastornos psiquiátricos han ocupado lugares destacados en la prevalencia de enfermedades de la población mundial, afectando de un 25 a un 30% de las personas, sin distinción de raza, género, edad, estatus económico, religión o nivel de educación, e incrementándose hasta un 40% en la consulta externa de los servicios sanitarios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha advertido que este tipo de trastornos serán más frecuentes en los siguientes años, por lo que los sistemas de salud deben preparar a médicos de primer nivel para el diagnóstico y tratamiento oportuno de los problemas psiquiátricos más comunes. Muchos de ellos son transitorios, pero un grupo importante de pacientes requerirán ayuda médica.

Antes de la pandemia de la Covid-19, la ansiedad y depresión, entre otros trastornos psicológicos y psiquiátricos, eran ya un problema de salud global. Con el confinamiento ante la contingencia por SARS CoV2, las repercusiones económicas y sociales que de ello han derivado, se han sumado manifestaciones de estrés postraumático y el Síndrome de Burnout o de desgaste profesional, entre otro grupo de trastornos.

Previo a la pandemia de Covid-19, en México no existía un sistema hospitalario adecuado para los trastornos psiquiátricos, ni se contaba con un número suficiente de personal especializado para tratar este grupo de problemas. A esto habría que sumar el hecho de que para este año 2020 hubo un importante recorte al presupuesto de salud en general; durante el desarrollo de la pandemia ha habido una reorientación de los recursos públicos de salud destinados a otros fines, para poder atenderla. Con esta contingencia o sin ella, ante este déficit de instalaciones y personal que dé atención preventiva o tratamiento a los enfermos con enfermedades psiquiátricas en México, se tendrá que capacitar a todo el personal de salud para la atención de estos trastornos, incluyendo la preparación de los odontólogos para el diagnóstico y referencia oportuna de los pacientes a donde puedan ser tratados.

"La salud bucal suele deteriorarse en pacientes con depresión y, en ocasiones, el mal estado de la boca lo que puede detonar un estado depresivo".

Los trastornos mentales son un grupo de desórdenes anteriormente conocidos como neurosis, que incluyen: a) Ansiedad, b) Trastornos del estado de ánimo, c) Somatizaciones, d) Trastornos de personalidad y e) Esquizofrenia. En este trabajo nos referiremos exclusivamente a dos trastornos frecuentes en esta pandemia: Ansiedad y Depresión.

Ansiedad

Es condición humana sentir inquietud, temor o aprensión ante los problemas cotidianos, sin embargo, la ansiedad puede ser la reacción ante una enfermedad o formar parte de un cuadro psiquiátrico, como ocurre en las fobias o trastornos de pánico, en los que no siempre se identifica la causa que la produce.

Suele afectar al 20% de la población que solicita consulta médica, pero no se ha identificado la prevalencia de ansiedad en la población en general, que puede padecerla en diferentes grados de intensidad. Probablemente, en la mayoría de los casos no es incapacitante pero sí causante de sufrimiento en quien la padece.

La ansiedad se caracteriza por taquicardia, sofocamiento y opresión en el pecho, manifestaciones similares a las observadas como respuesta ante el estrés. En ambos problemas, respuesta ante el estrés y ansiedad (dos vertientes del mismo grupo de trastornos), se pone en marcha una respuesta somática ante la inminencia de peligro real o ficticio. El sujeto percibe la amenaza de una ruptura del equilibrio interno, debida a factores externos que no puede superar. Identificada la causa externa, el organismo se prepara para la lucha, la huida, la adaptación o la participación de la respuesta inmune. A veces la ansiedad puede ser de tal intensidad que sea nociva; puede ser repetitiva o crónica, o bien puede presentarse ante estímulos menores y poner en riesgo la supervivencia del individuo. Ejemplo de ello es el desarrollo de hipertensión o diabetes, o detonar un cuadro de cardiopatía coronaria.

Existen varios tipos de ansiedad, entre los que destacan especialmente el trastorno de pánico y la ansiedad generalizada. Esta última se caracteriza por una preocupación crónica exagerada, sin causa identificable, que puede ser incapacitante para las actividades cotidianas. Fatiga, dolor de cabeza, disfagia, tensión y dolor muscular, bochornos, temblor, espasmos, irritabilidad, sudación, son entre otras, sus manifestaciones.

El trastorno de pánico en cambio es un miedo incontrolable, inesperado, repetitivo, sin causa aparente. Las mujeres suelen ser más afectadas que los varones. Se presenta un cuadro que a veces puede confundirse con una isquemia coronaria, con dolor y opresión retroesternal, náusea, sudación, mareo, debilidad, asfixia, entumecimiento y hormigueo de manos, pérdida de control y sensación de irrealidad. Esta sintomatología tan intensa , que incluye el miedo a morir, enloquecer o perder el control, puede afectar al paciente en cualquier momento y generar temor a presentarlo en el trabajo o en la calle, limitando con ello la vida laboral y social de la persona.

En la práctica odontológica es muy común que durante la primera cita el paciente manifieste tácitamente ansiedad o presente signos que el profesionista puede reconocer sin dificultad. Sin embargo, el miedo manifestado ante las agujas o por el cuadro de dolor dental que pudiera el paciente presentar, o bien el anticipar sufrimiento ante el desconocimiento de lo que va a suceder durante el tratamiento dental, suele desaparecer. Muchos pacientes están en esta situación y con el desarrollo del tratamiento dental dejan de presentar ansiedad.

"Los pacientes con estos trastornos suelen recibir medicamentos que pueden interferir con sus capacidades, complicando que el paciente entienda las propuestas que el odontólogo haga sobre el plan de tratamiento".

Ante la pandemia de Covid-19, un buen porcentaje de la población tiene miedo a contagiarse y acude a la consulta dental solo ante un cuadro de dolor, infección, accidentes o situaciones que ameriten realmente tratamiento de urgencia. Es importante que el odontólogo brinde seguridad a sus pacientes, destacando las medidas de control de infecciones que ya existían en la clínica antes de la contingencia sanitaria, y que ha incrementado para beneficio y protección de los pacientes, del personal, administradores y proveedores.

En la práctica odontológica es muy común que durante la primera cita el paciente manifieste tácitamente ansiedad o presente signos que el profesionista puede reconocer sin dificultad. Sin embargo, el miedo manifestado ante las agujas o por el cuadro de dolor dental que pudiera el paciente presentar, o bien el anticipar sufrimiento ante el desconocimiento de lo que va a suceder durante el tratamiento dental, suele desaparecer. Muchos pacientes están en esta situación y con el desarrollo del tratamiento dental dejan de presentar ansiedad.

Ante la pandemia de Covid-19, un buen porcentaje de la población tiene miedo a contagiarse y acude a la consulta dental solo ante un cuadro de dolor, infección, accidentes o situaciones que ameriten realmente tratamiento de urgencia. Es importante que el odontólogo brinde seguridad a sus pacientes, destacando las medidas de control de infecciones que ya existían en la clínica antes de la contingencia sanitaria, y que ha incrementado para beneficio y protección de los pacientes, del personal, administradores y proveedores.

Es un hecho que la ansiedad es un detonante de las urgencias médicas más observadas en el consultorio dental, como son síncope o desmayo común, hiperventilación o agravamiento de un cuadro asmático, pero también lo es de situaciones que ponen verdaderamente en peligro la vida de la persona, como lo son una crisis hipertensiva, infarto del miocardio, angina de pecho, epilepsia.

Muchos de los pacientes que sufren ansiedad, probablemente la mayoría, no reciben tratamiento, pero ante trastornos de pánico o ansiedad generalizada, el médico prescribirá ansiolíticos, antidepresivos tricíclicos o fluoxetina. Estos y otros medicamentos empleados para el control de enfermedades psiquiátricas tienen reacciones secundarias que afectan la cavidad bucal, como la hiposalivación, que propicia el desarrollo de caries y enfermedad periodontal.

En la segunda parte de este artículo, que se publicará el miércoles 14 de octubre en Dental Tribune, las autoras se centran en la depresión, sus síntomas y el modo de actuación en el entorno odontológico.  

Sobre las autoras

  1. La Dra. Laura María Díaz Guzmán es ex Presidente de Asociación Dental Mexicana, Federación Nacional de Colegios de Cirujanos Dentistas A.C. (ADM), Vicepresidente de Certificación, Consejo Nacional de Educación Odontológica (CONAEDO), Profesor ADM. Práctica privada y KD Digital SA. De CV. En León, Guanajuato, México.
  2. La Dra. Manuela Solís Gutiérrez es ex Tesorera de Asociación Dental Mexicana (ADM), Ex Presidente del Colegio Dental Tamaulipeco, Ex Presidente de Colegio de Cirujanos Dentistas de Reynosa A.C. Práctica Privada en Reynosa, Tamaulipas, México.

 

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