Dental Tribune Latin America
“Estamos frente a una pandemia que nos está matando y los gobernantes piensan que los odontólogos somos ingenieros de sistemas”. (Foto: Hakan Nural / Unsplash)

¿Cuándo nos vacunarán a los odontólogos?

By Enrique Jadad Bechara
March 03, 2021

El Dr. Enrique Jadad arremete contra los gobiernos que creen que los odontólogos no deben estar en el grupo prioritario de vacunación, cuando por trabajar en la boca del paciente son los que más riesgo de contagio corren.

He leído en medios de comunicación, en chats de whatsapp y en comunicados de diferentes agremiaciones odontológicas que se le ha pedido al Gobierno de Colombia que se incluya a los odontólogos en la primera fase de vacunación. Los odontólogos somos la profesión con más alto contacto con fluidos orales durante la atención clínica y somos la profesión de salud de mayor riesgo a exposición al virus Sars-CoV-2.

  HACER CLIC AQUI PARA SUSCRIBIRSE A DENTAL TRIBUNE  

En Colombia, somos más de 62.000 odontólogos activos y a esto se deben sumar los miles de estudiantes de odontología que también deberían ser incluidos en la primera fase de vacunación. Se ha solicitado al gobierno que se incluya en la primera fase también a los residentes, el personal auxiliar y los odontólogos que trabajan como profesionales independientes, todos los que estamos ligados a esta vilipendiada profesión deberíamos estar entre los grupos prioritarios porque es una realidad que tenemos un alto riesgo de contagiarnos por coronavirus y por ende adquirir la calidad de Covid-19 positivos.

PUBLICIDAD

He tenido la oportunidad de dialogar con colegas de varios países, uno de ellos fue el Doctor Heinz Gordon, quien ejerce la odontología en Hamburgo, Alemania. El Dr. Gordon me comentó que “no sólo en Colombia los odontólogos no clasifican a categoría prioritaria, en Alemania fue igual desde la primera ola. Entre los profesionales de la salud, fuimos el único grupo que el gobierno no apoyó, así que nuestro gremio a través de varias sociedades científicas nos pusimos a trabajar, nos organizamos para idear un protocolo de bioseguridad y seguir con los consultorios abiertos. En noviembre nos felicitó el ministro de Salud, pero nos ubicó en el grupo 3 de vacunación, después de los médicos. Estamos mediando para que tengamos la misma categoría, y logramos que vacunaran en el grupo 1 a quienes atendemos directamente en las residencias de ancianos”.

Entre los colegas radicados en USA y que ejercen la odontología en ese país, el Doctor Jorge Latorre me expresó que “por aquí la cosa es bien distinta: la ADA tiene mucho poder, hace mucho lobby, y las asociaciones por Estados hacen su parte ante el gobernador respectivo. Al comienzo de la pandemia lucharon por tenernos dentro del grupo de trabajadores esenciales, y después en las vacunas, en algunos Estados nos comenzaron a vacunar dentro del primer grupo. Un ejemplo, yo tuve mi primer vacuna en Diciembre 27, antes de que vacunaran al Presidente Biden y su vicepresidenta. Y te digo algo, aunque me cuido mucho todavía, con las dos vacunas me siento protegido, ya he salido a restaurantes, cosa que no hice en un año”.

PUBLICIDAD

En México, tristemente, le dan mayor importancia a un mensajero que a un dentista. En un video viral de febrero de 2021, el Subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, expresó algo que, si no lo veo no lo creo, que un mensajero hace alrededor de 70 repartos a domicilio y que un dentista atiende a 6 pacientes, por lo que según él los odontólogos no estamos en riesgo mayor que el individuo que reparte pizzas y otros alimentos (ver declaraciones completas al final del artículo y su polémico viaje a una playa). Esta percepción sobre nuestro trabajo puede ser el resultado de la forma en que se ofrece nuestra profesión, cada vez con estrategias más degradantes. Esas declaraciones del Subsecretario de Salud mexicano generaron mucha polémica, malestar y decepción general, fue una gran metida de pata.

En diálogo con la Doctora Claudia Medellín G, presidenta electa del Colegio de Odontólogos de Nuevo León en México, ella me expresó su sentir al respecto: “Yo también tengo familia y me da miedo contagiarla. No hay punto de comparación, respetamos las labores de otros oficios y profesiones, pero es diferente porque ellos (mensajeros y conductores), al no tener la famosa "sana distancia", pueden ambas partes usar un cubrebocas o barbijo para evitar la exposición a saliva y así no tener riesgos de contagios. Pero en nuestro caso, en el área de la odontología no es así, forzosamente el paciente debe quitarse el cubrebocas y nos tenemos que enfrentar a trabajar a menos de 50 cm de distancia”.

PUBLICIDAD

En España, el presidente del Consejo General de Dentistas, Doctor Óscar Castro R, le expresó tajantemente el a la nueva ministra de Sanidad, Carolina Darias el “desconcierto y malestar” de los profesionales de la Odontología debido a la disparidad de criterios de vacunación que se están siguiendo en las diferentes comunidades y ciudades autónomas. En este sentido, denunció que “profesionales de algunas regiones no han sido inmunizados por pertenecer al sector privado”. Continúa el Dr. Castro expresando que “no es admisible ni razonable que haya discriminación en el acceso a la inmunización entre los sanitarios del sector público y privado, ya que la posibilidad de infección es idéntica en su ejercicio profesional. Somos el único país de la Unión Europea donde existen profesionales de la sanidad privada aún sin vacunar”.

Es una realidad que aunque en los diferentes documentos referentes a los planes de vacunación de nuestros países se incluye a los odontólogos, para acceder al grupo de profesionales prioritarios se deben realizar una cantidad de trámites engorrosos, llenar formularios y hacer piruetas. Estamos frente a una pandemia que nos está matando y los gobernantes piensan que los odontólogos somos ingenieros de sistemas. Señores, ahora es cuando me pregunto para qué estamos habilitados ante el ministerio de Salud, para qué estamos identificados en el RETHUS, y aún así nos exigen miles de datos que ya están en poder del gobierno.

PUBLICIDAD

Esto es lo que se llama echar una partida de ping pong, bailarle el muerto a los odontólogos y hacerse los de la vista gorda. He llegado a pensar que nuestros gobernantes quieren que nos cansemos y desistamos de hacer el trámite exigido, a ver si no nos vacunamos y esos cupos los usan en otros miembros de la sociedad civil mas importantes y valiosos que los odontólogos, como lo expresó el Subsecretario de Salud de México. Nuestros colegas mexicanos quedaron como el Chavo del ocho, pi pi pi pi pi. Sálvese quien pueda, que ni el Chapulín Colorado podrá con la astucia de quienes lideran nuestros países. Debemos tener presente que todos tenemos derecho a la vacuna, los médicos, maestros, repartidores, toda la sociedad, pero dentro de todos los oficios y profesiones existe una clasificación mundial de profesiones de alto riesgo a contagios y nosotros los odontólogos como profesionales de la salud estamos dentro del grupo de mayor riesgo.

Somos un grupo muy vulnerable al trabajar tan cerca de la boca y generar aerosoles continuamente a pesar de las medidas de bioseguridad. Muy relevante es entender que la mayor parte de los contagios reportados provienen de pacientes asintomáticos. No quiero ni imaginarme el panorama a corto plazo: muy seguramente vendrán las vacunas con costo, éstas serán importadas por particulares, no quedará mas remedio que pagar por ellas, un reflejo de lo degradada que están nuestras sociedades. Es un sentir general que los odontólogos y nuestro personal de apoyo no gozamos del beneplácito de los diferentes ministerios de Salud, ni Latinoamérica ni en Europa.

PUBLICIDAD

Según nuestros gobernantes no somos una prioridad. Ese es el bendito problema con la salud oral, que es considerada como segundona para ellos: nos ven como peluqueros, con el respeto que se merecen los peluqueros, somos los enchapadores de dientes, no somos nada para la sociedad. En adición a los protocolos de seguridad que ya se han implementado en los consultorios, el acto de vacunar a todos los odontólogos y su personal de apoyo aumentará la confianza de los pacientes para volver a su rutina diaria. Una gran cantidad de pacientes ha retrasado o cancelado sus citas odontológicas, o peor aún, han evitado ir al odontólogo debido al miedo a contraer el virus en el consultorio, con consecuencias que podrían ser desastrosas.

Esto significa que en esta época de pandemia, temor y pánico, enfermedades graves y potencialmente letales como los cánceres orales o daños irreparables a nivel periodontal, de implantes o fallos estructurales en restauraciones complejas, quizá no se logren detectar a tiempo. Por otro lado, los dentistas y los higienistas dentales tienen un enorme miedo que está bien justificado a contraer el coronavirus y sus nuevas mutaciones. Pero hay esperanzas en el horizonte, dado que la mayoría de los dentistas están ansiosos por vacunarse.

_______________________________________________________________________________

El doctor Enrique Jadad Bechara, Especialista en Rehabilitación Oral, investigador y conferencista con práctica privada en Barranquilla (Colombia), es Fundador y Director Científico de Helident Training Center en Sevilla, España. Contacto: ejadad@gmail.com

 PULSE AQUI PARA VER LA EDICION DIGITAL DE DENTAL TRIBUNE  

Recursos

“…Un repartidor a lo mejor hace 70 entregas al día y esta persona dentista, a quien le felicitamos hoy en su día, a lo mejor tiene seis pacientes al día. ¿Cuál pesa más?, ¿el que sean 70 o el hecho de que el odontólogo, odontóloga está físicamente en estrecha conexión con seis personas al día?”

 

 

 

1 Comment

  • CLINICA BERGUER says:

    En Madrid (España) el Colegio de OdontoEstomatologos ha tenido un perfecta organización. El día 22 de Marzo recibí la 2,° dosis de Pfizer. Del colegio de Médicos y del Estado no me han llamado ni para la 1^ dosis y tengo 75 años.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

© 2021 - All rights reserved - Dental Tribune International