Dental Tribune Latin America
El dispositivo DentalSlim Diet Control sólo permite la ingestión de líquidos. (Imagen: Universidad de Otago)

Debate por un dispositivo intraoral para perder peso

By Franziska Beier, Dental Tribune International
July 31, 2021

La obesidad se ha convertido en una epidemia a nivel mundial, tanto en los países desarrollados como en vías de desarrollo. Ahora, investigadores de Nueva Zelanda y del Reino Unido han propuesto un dispositivo intraoral que se coloca en los dientes posteriores y que ayuda a la pérdida de peso de determinados pacientes.

El dispositivo intraoral DentalSlim Diet Control utiliza imanes para restringir la apertura de la boca, permitiendo únicamente la ingestión de una dieta líquida. Aunque ha sido descrito por sus desarrolladores como el "primer dispositivo de pérdida de peso del mundo para ayudar a combatir la epidemia mundial de obesidad", muchos han expresado su desaprobación y preocupación al respecto.

La obesidad, definida como una cantidad excesiva de grasa en relación con la masa corporal, tiene graves riesgos para la salud: aproximadamente 2,8 millones de personas mueren anualmente como consecuencia de sobrepeso u obesidad. Se calcula que 1.900 millones de adultos tienen sobrepeso y que 650 millones de éstos son obesos y, para 2030, se espera que el 57,8% de la población adulta tenga sobrepeso u obesidad.

El estudio reclutó a siete participantes sanos y obesos (todos ellos mujeres) para que llevaran DentalSlim Diet Control cementado a sus primeros molares durante 14 días, durante los cuales recibieron una dieta líquida. Se realizaron exámenes de seguimiento mediante un cuestionario después de uno, siete y 14 días de llevar el dispositivo y dos semanas después de retirarlo.

Durante los 14 días de uso del dispositivo, los participantes perdieron una media de 6,36 kg, lo que representaba aproximadamente el 5,1% de su peso corporal. Dos semanas después de retirar el dispositivo, los participantes habían recuperado alrededor de 0,73 kg.

Dado que el dispositivo solo permite abrir la boca unos 2 mm, los participantes declararon tener problemas para pronunciar ciertas palabras y la mayoría de ellos experimentaron molestias ocasionales, principalmente debido a la fricción del dispositivo contra las mejillas. Rara vez se informó de un cambio en la sensación de sabor o de molestias al beber.

Después del primer día, los participantes indicaron que ocasionalmente se sentían avergonzados y cohibidos y que "la vida, en general, era menos satisfactoria". También se informó de que el dispositivo era demasiado voluminoso y visible, por lo que los usuarios no podían disfrutar de eventos sociales como las cenas familiares. Basándose en estos resultados, los investigadores desarrollaron un dispositivo más pequeño y con mejor estética que se someterá a pruebas clínicas en futuros estudios.

Según el estudio, todos los participantes se acostumbraron al dispositivo y pudieron ejercer su profesión con eficacia. Los análisis mostraron que "estaban contentos con el resultado y estaban motivados para perder más peso".

En caso de emergencia, por ejemplo, de vómito, el usuario puede abrir el dispositivo con una herramienta para evitar el riesgo de asfixia. Según el equipo de investigación, se trata de una mejora respecto a la fijación quirúrgica intermaxilar, una práctica que se popularizó en los años 80.

"Se necesitan estrategias alternativas que puedan obviar la cirugía, o que reduzcan el peso antes de la misma y la hagan más fácil y segura", dijo el autor principal, el profesor Paul Brunton, vicerrector de la División de Ciencias de la Salud de la Universidad de Otago, en Dunedin (Nueva Zelanda).

Brunton declaró en un comunicado de prensa que el dispositivo "es una alternativa a los procedimientos quirúrgicos no invasiva, reversible y económica. La principal barrera para que la gente pierda peso con éxito es el cumplimiento (de una dieta) y esto les ayuda a establecer nuevos hábitos, permitiéndoles cumplir con una dieta baja en calorías durante un periodo de tiempo. Realmente pone en marcha el proceso. Esto podría ayudar a mucha gente".

Preocupación por la higiene bucal

El dispositivo puede ser colocado por un dentista en unos 20 minutos tras una formación básica y es fácil de colocar y quitar. Dado que impide a los usuarios abrir la boca, el dispositivo restringió a los participantes el cepillado regular de la lengua y de los aspectos linguales y palatinos de los dientes, lo que plantea si afecta negativamente a la higiene dental. En la cita de revisión del séptimo día, los participantes tuvieron la oportunidad de cepillarse los dientes mientras los imanes estaban desactivados. Ninguno de ellos declaró tener mal aliento o dolor gingival. Pocos participantes declararon estar insatisfechos con su higiene bucal durante el tratamiento o tras la retirada del dispositivo.

Los investigadores afirmaron que, en contraste con sus hallazgos, varios estudios anteriores descubrieron que la fijación intermaxilar hacía que los pacientes desarrollaran halitosis y enfermedad periodontal. Sin embargo, es discutible si el periodo de dos semanas de este estudio es suficiente para evaluar el impacto en la salud oral.

Dental Tribune International (DTI) contactó a Brunton para preguntarle si el dispositivo podía tener un impacto negativo en la salud dental si se llevaba durante un periodo más largo y si la fuerza de los imanes podía ser perjudicial para los dientes o la mandíbula. Sin embargo, la Universidad de Otago remitió a DTI a los resultados del estudio y proporcionó una declaración general.

Preocupaciones éticas

Tras la publicación del comunicado de prensa de la universidad, surgió una acalorada discusión sobre el nuevo dispositivo en el canal de Twitter de la universidad. Una gran mayoría expresó sentimientos negativos, calificándola de "dispositivo de tortura" y "monstruosa". Además, muchos se mostraron sorprendidos y consternados por el hecho de que el dispositivo hubiera sido aprobado por el comité de ética.

Una buena parte de los comentarios acusaron a los investigadores de avergonzar a los gordos, así como de culpar y discriminar a las personas con un trastorno alimentario, basándose en que el estudio afirmaba que uno de los participantes había admitido hacer "trampas" consumiendo chocolate derretido y bebidas gaseosas y en la respuesta de los investigadores: "Esto no fue sorprendente, ya que los estudios han demostrado que los pacientes obesos suelen tener una personalidad adictiva y una impulsividad por la comida azucarada, y sufren trastornos de atracones".

"Esto no es para todos, al igual que la medicación y la cirugía no son para todos".

También se planteó la preocupación por el número de kilos perdidos en 14 días, el riesgo de recuperar peso rápidamente y el empeoramiento de la higiene bucal.

Sin embargo, también hubo quienes defendieron el dispositivo. Un usuario escribió: "Llevo casi dos años rogando a mi equipo gástrico que me coloque algo así. Algo parecido a los antiguos aparatos con bandas elásticas. No veo cómo esto es una barbarie y cortar órganos del cuerpo para perder peso no lo es".

Declaración adicional

Un día después del comunicado de prensa oficial, la universidad publicó un comunicado sobre DentalSlim Diet Control en el que subrayaba que el dispositivo es una "herramienta segura y eficaz para perder peso".

Según Brunton, su uso principal es para los pacientes que necesitan perder peso como preparación para una intervención quirúrgica: "A muchos pacientes con sobrepeso severo se les dice que no pueden someterse a una operación hasta que pierdan peso, porque no es seguro someterlos a anestesia general; y eso puede ser para cualquier operación, como el reemplazo de cadera o la eliminación de cálculos renales, por ejemplo".

Y continuó: "Es importante señalar que este dispositivo es simplemente una herramienta para quienes lo deseen. No se obligará a la gente a utilizarlo —es una elección— y es una decisión que la persona podrá tomar por sí misma en consulta con los profesionales médicos".

El comunicado subraya que, al margen de los comentarios negativos, los investigadores han recibido un número considerable de consultas de personas que desean comprar el dispositivo o participar en el próximo estudio clínico. Además, otros profesionales de la medicina les han elogiado por su innovación.

"Reconocemos que esto no es para todo el mundo, al igual que la medicación y la cirugía no son para todo el mundo, pero para aquellos que quieran seguir este camino, es una opción segura", concluyó Brunton.

La Academia de Trastornos Alimentarios se pronuncia

En un comunicado de prensa, la Academia de Trastornos Alimentarios, una asociación internacional comprometida con la investigación, la educación, el tratamiento y la prevención de los trastornos alimentarios, afirmó que el Comité de Normas de Atención Médica de la academia estaba preocupado por la rápida pérdida de peso y la posterior ganancia de peso, ya que estos ciclos repetidos de pérdida y recuperación de peso suelen "dar lugar a un empeoramiento de los resultados de salud y a un riesgo cardio-metabólico adverso".

El comité criticó también que el estudio no incluyera ningún tipo de apoyo de evaluación psicológica, ya que esto podría aumentar el riesgo de crear o perpetuar comportamientos de trastornos alimentarios u otros problemas psicológicos.

La academia mencionó que el estudio implicaba vergüenza y estigma. En su opinión, el gran potencial de abuso, mal uso y daño psicológico del dispositivo "es motivo de grave preocupación ética". La declaración concluye con un llamado a toda la comunidad sanitaria para que examine el uso no sólo de este dispositivo, sino de todos los métodos de adelgazamiento que mantienen el estigma del peso y pueden perjudicar a los pacientes.

El estudio, titulado "Un dispositivo intraoral para perder peso: resultados clínicos iniciales", se publicó en línea en la revista British Dental Journal, antes de su inclusión en una edición.

 

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