OSAP premia al Dr. Acosta-Gío por su labor en el control de infecciones

Search Dental Tribune

OSAP premia al Dr. Acosta-Gío por su labor en el control de infecciones

E-Newsletter

The latest news in dentistry free of charge.

  • This field is for validation purposes and should be left unchanged.
El Dr. Enrique Acosta Gió en el congreso de OSAP en Tampa (Florida), donde recibió un importante galardón.
Javierde Pisón - Director, DT Latino America

Javierde Pisón - Director, DT Latino America

jue. 17 junio 2010

save

TAMPA / MEXICO — El especialista mexicano en control de infecciones Dr. Enrique Acosta Gío recibió un importante premio durante el reciente simposio de OSAP, en Tampa (Florida), por sus contribuciones a la seguridad de profesionales y pacientes de la salud bucal.

La Organización para la Seguridad, la Asepsia y la Prevención (OSAP) otorgó el "James J. Crawford Award" al especialista mexicano, prestigioso galardón con el que previamente se ha distinguido la labor de académicos como John Molinari y William Rutala, e investigadores como Walter Bond y Donald Marianos, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, entre otros líderes profesionales.

"Esta distinción es una muestra más de la relevancia que tienen las investigaciones realizadas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en particular un reconocimiento internacional de los programas académicos que ofrece la Facultad de Odontología", declaró el Dr. Acosta-Gío, el primer investigador en recibir este galardón que no reside en Estados Unidos.

El reconocimiento le fue entregado por el Dr. John Molinari, quien mencionó las numerosas publicaciones científicas y divulgativas, conferencias y cursos con los que el Dr. Acosta Gío ha contribuido a hacer más seguros los consultorios dentales. En particular, la junta directiva de OSAP reconoció la iniciativa del Dr. Acosta-Gío para integrar a la OSAP en la Alianza Global para la Seguridad de los Pacientes, liderada por la Organización Mundial de la Salud.

El Dr. Acosta-Gío, quien es también Editor Internacional de la revista de la Asociación Dental Americana JADA, destacó que enaltecen a la profesión aquellos dentistas que realizan esfuerzos para proteger al personal que trabaja en los consultorios, y prevenir la posible transmisión de enfermedades infecciosas hacia y entre los pacientes.

En el simposio de OSAP en Tampa Acosta Gío participó con Ami Collins de los CDC y John Hunt del Reino Unido en un panel sobre "La pandemia del H1N1, un años después".

La pandemia del H1N1, un año después
Un año después del brote de la influenza H1N1 en México que provocó una pandemia mundial y pánico generalizado, el jefe de control de infecciones de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México, Dr. Enrique Acosta-Gío, dijo a Dental Tribune Latino America que el mundo tuvo suerte de que el virus no fuera tan agresivo como se creyó inicialmente.

El Dr. Acosta-Gío agregó que las medidas adoptadas por los funcionarios de salud de México seguirán siendo analizadas como un ejemplo a seguir para combatir futuros brotes de influenza y de otras enfermedades infecciosas. Un reconocido especialista en control de infecciones, Acosta-Gío fue parte del equipo científico de la UNAM encargado de responder al brote de la contingencia sanitaria en abril de 2009.

Después del brote de SRAS/SARS en 2003 y la amenaza de la gripe aviar H5N1, las autoridades de salud de todo el mundo prepararon planes de contingencia. Pero mientras los expertos analizaban la posibilidad de que surgieran nuevos brotes en Asia, el virus H1N1 apareció sorpresivamente en México.

Un virus desconocido
La tercera semana de abril de 2009, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos confirmaron al Secretario de Salud de México que se trataba de un nuevo virus. Cualquier demora en adoptar medidas pondría en peligro muchas vidas y el gobierno no dudó ni improvisó: inmediatamente se adoptaron medidas de aislamiento social y se cerraron la mayoría de los lugares públicos.

"Ahora sabemos que, afortunadamente, no se trataba de un virus altamente agresivo", manifestó el Dr. Acosta-Gío, "lo cual ofreció a la comunidad una valiosa oportunidad para mejorar una serie de medidas higiénicas como lavarse las manos, no toser cerca de otros e inmunizarse contra la gripe estacional. Estas medidas han sido eficaces para mantener la seguridad".

"Hace un año respondimos a una enfermedad entonces desconocida", comenta el Dr. Acosta-Gío. "Si se hubiera tratado de un virus altamente contagioso, habría causado una gran mortandad y una crisis económica aún más grave. El experto señala que las medidas adoptadas se basaron en la información disponible en ese momento.

A posteriori, algunos críticos afirman que las medidas de la OMS y de muchos gobiernos fueron excesivas. Pero Acosta-Gío explica que cuando se dieron los primeros casos de H1N1 en México, los epidemiólogos de todo el mundo pensaron que podía tratarse de algo tan grave como la gripe española de 1918, una pandemia (también H1N1) que causó 50 millones de muertes.

Durante el distanciamiento social decretado por el gobierno, el campus donde el Dr. Acosta-Gío trabaja cerró, pero la Facultad de Odontología inició de inmediato planes para garantizar la seguridad de pacientes, profesores, personal y estudiantes, reforzando las medidas para el control de infecciones. Un año después, su cumplimiento sigue siendo alto, lo cual es siempre un reto.

Futuros brotes
La pandemia de la influenza ha sido una gran lección para todos, y ello es especialmente importante porque, como señala Acosta-Gío, "tuvimos mucha suerte con el H1N1, pero sabemos que en el futuro surgirán otros brotes".

El experto comenta que vivimos en un mundo en el que todos estamos interconectados y puso como ejemplo la reciente erupción del volcán de Islandia, que tuvo un impacto mundial y volvió a plantear la polémica entre la adopción de medidas preventivas y los efectos económicos que causan.

"Mucha gente pensó que el cierre del espacio aéreo europeo fue excesivo, ya que no existían pruebas concluyentes de que la ceniza del volcán interfiriera con la aviación", comenta, "pero no se dan cuenta de que las autoridades tienen que tomar medidas preventivas. Son medidas que causan temor, malestar y son una carga económica, pero están diseñadas para proteger vidas humanas".

En México, como resultado del brote de influenza, la gente está ahora mucho más consciente de medidas básicas de higiene como lavarse las manos periódicamente. Muchos llevan consigo geles para ello, que están disponibles también en la mayoría de los lugares públicos, desde el metro a restaurantes.

Pero poco a poco el interés desaparece, razón por la cual la Facultad de Odontología de la UNAM ofrece cursos reconocidos internacionalmente para profesores y odontólogos sobre el control y la prevención de infecciones, seguridad laboral y seguridad del paciente.

"El trabajo de epidemiólogos y especialistas en control de infecciones se aprecia más ahora", comenta Acosta-Gío. "Sin duda, el brote del H1N1 ha sido una experiencia de la que todos hemos aprendido".

Recursos
• UNAM: www.odonto.unam.mx
• OSAP: www.osap.org

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

advertisement
advertisement