La doctora Marta Revilla-León es una de las investigadoras con mayor proyección internacional en un ámbito en plena transformación como es la Odontología Digital. En los últimos cuatro años ha firmado más de 140 publicaciones de alto impacto científico, centradas en áreas como los métodos de escaneo facial e intraoral, la rehabilitación bucal mediante flujos de trabajo completamente digitales y la precisión de la fotogrametría aplicada al escaneo de implantes.
La Dra. Revilla-León es actualmente Directora y Profesora de Odontología Digital en el Centro Kois de Seattle, la única institución privada en Estados Unidos que cuenta con un programa de educación continuada dedicado a realizar y publicar investigaciones independientes.
La evolución profesional y académica de la Dra. Revilla-León, originaria de España, ha sido una larga trayectoria de experiencias personales, profesionales y académicas, en la que ha pasado por Madrid, Amsterdam, Boston y Dallas, hasta llegar a Seattle, donde reside actualmente.
Todos los protocolos clínicos que enseñamos están basados en la evidencia obtenida en nuestra práctica y en estudios científicos que los avalan.
Gracias a las gestiones del Dr. Enrique Jadad, que ha realizado una serie de artículos sobre fotogrametría publicados recientemente en esta revista, hablamos con la Dra. Revilla-León sobre su carrera, su interés en la docencia y sus líneas de investigación.
La Dra. Revilla-León afirma que las nuevas tecnologías deben reducir el tiempo clínico, disminuir los costos e incrementar la productividad.
¿Cómo describiría su primera etapa en la Universidad Complutense de Madrid?
Pues pensando sobre ello me doy cuenta que han pasado muchos años y de repente me siento mayor😊. Cada fase tiene su significado propio y, aunque uno no lo perciba en el momento, el paso del tiempo te muestra cómo todas ellas acaban encajando en el recorrido profesional y personal. Han pasado cerca de dos décadas desde entonces. La odontología era un mundo completamente distinto, y, por supuesto, también lo eran mis prioridades y mis inquietudes como odontóloga. Por aquel entonces, me encontraba plenamente volcada en la estética dental; era mi principal dedicación. Sin embargo, durante ese período, comprendí que aún desconocía gran parte de lo que abarca la odontología. Me di cuenta de que mi conocimiento, en realidad, era muy limitado, y empecé a plantearme cuáles serían los siguientes pasos en mi trayectoria. Fue entonces cuando entendí que, si me conformaba con lo que tenía en ese momento, mi evolución se vería restringida. Comencé a soñar —y lo digo así porque, en aquel entonces, parecía casi inalcanzable— con la posibilidad de continuar mi formación fuera, incluso en Estados Unidos. Al principio te lo imaginas como un sueño, pero llega un día en que te dices a ti misma: “¿Y si lo intento de verdad?”. Y entonces lo conviertes en una meta y trabajas para lograrlo. Este mensaje quisiera transmitirlo especialmente a los estudiantes más jóvenes: cuando te marcas un objetivo y lo persigues de verdad, puedes conseguirlo.
"En el Kois Center no enseñamos tecnología, sino protocolos que integran la tecnología para optimizar la eficiencia clínica".
¿Qué la llevó a hacer una maestría y un doctorado en ciencias odontológicas?
Realmente, la primera maestría en Madrid la hice por pasión por la estética, en ese momento solo veía eso y era mi prioridad. Una vez que acabas y vas a práctica privada y pasas algunos años, es donde realmente constatas que te faltan muchas cosas, empiezas a conexionar los casos, los tratamientos y ves que la odontología es un práctica continua; está seccionada porque las especialidades son eso, exploración en detalle de áreas, pero, en realidad, en una consulta tienes que conectar conocimientos de varias áreas porque los pacientes suelen requerirlo y es ahí cuando dices, “me falta mucho”. También hay que ser consciente de que, no puedes abarcar todo y que debes elegir lo que quieres aplicar y lo que debes delegar y es ahí cuando se materializa el hacer un segundo master. Yo tenía claro dónde quería ir, ni qué quería hacer; viendo el recorrido del Master de Prostodoncia de la Universidad de Washington (en Seattle), donde habían pasados míticos doctores (Kois, Spears, entre muchos otros), pues dije, tiene que ser ahí. Y eso es lo que hice, lo intenté de todas las maneras posibles, mandé cartas, busqué recomendaciones, analicé todos los exámenes de entrada, hice todo lo que se tenía que hacer para que me llamaran para una entrevista. Y así salió. Hay veces que la gente intenta buscar explicación a determinados eventos, como, “suerte”, “bien posicionado”, “contactos”, para mí la única clave es trabajar.
El tema del Ph.D. es un poco diferente. Esto surge sobre 2017, a raíz de hacer varias publicaciones científicas en el área de 3D printingy de escáneres faciales con varios colaboradores suizos y holandeses. En ese momento, la evolución de esta materia era limitada, y yo tenía la suerte de haber hechos estudios y aplicaciones clínicas de impresiones en polímeros, metal y zirconio. El tema surgió sin tenerlo premeditado: uno de los colaboradores me convenció para empezar el Ph.D. en la Academic Centre for Dentistry de Ámsterdam (ACTA), la facultad de odontología más antigua del mundo y que es toda una institución en Europa, y dije que sí, sin pensar mucho, porque luego hubo complicaciones impensables en ese momento, como por ejemplo la epidemia de COVID. Pero al final, yo me rijo muchos por los resultados y salió todo, fue muy difícil, muy complicado, pero aprendí mucho y muchas de las cosas que se publicaron en ese momento son estándares actuales, como la influencia de luz ambiental en los escáneres intraorales.
"La tecnología solo perdura si ofrece alguna ventaja respecto al procedimiento preestablecido", afirma la Dra. Revilla-León, tercera por la izquierda en la imagen.
¿Qué oportunidades le ofrece ser Directora de Investigación y Odontología Digital en el Kois Centerde la Universidad de Washington en Seattle?
En el Kois Center hago varios papeles, el principal es que soy profesora en la mayoría de los cursos en la parte de odontología digital e imparto en exclusiva el curso de odontología digital que se llama “Digital Practice”. Luego, llevo toda el área de Odontología Digital que se aplica en el centro y todos los protocolos clínicos que enseñamos están basados en la evidencia, todo lo que recomendamos es porque primeramente se aplican en nuestra práctica y segundo porque hay estudios científicos que los avalan, ahí es donde también llevo toda la organización de la investigación de odontología digital para aplicar sus resultados a la clínica.
La tecnología debe aportar un valor tangible en la práctica clínica, ya sea mediante la reducción del tiempo, la disminución de costes o el incremento de la productividad. En el Kois Center somos muy transparentes con nuestros alumnos: la tecnología, por sí sola, no tiene utilidad y, si no contribuye genuinamente, preferimos prescindir de ella. Su función debe ser la de ofrecer un beneficio real. Como suelo recalcar, en el Kois Center no enseñamos tecnología en sí misma, sino protocolos que integran tecnología para optimizar la eficiencia.
Todo el trabajo de investigación y de evidencia científica aplicada a la clínica es el resultado de un esfuerzo colectivo.
El Kois Center es una de las entidades privadas más relevantes en educación dental de Estados Unidos. Cada año, alrededor de 1.500 alumnos pasan por nuestras aulas, lo que nos exige estar siempre actualizados y asumir una gran responsabilidad respecto al uso de la tecnología. Solo recomendamos y aplicamos aquello que cuenta con respaldo científico y demuestra eficacia en la clínica. Además, nuestra posición resulta estratégica para las marcas dentales: si sus productos aportan ventajas en los protocolos dentales y funcionan, serán adoptados por miles de profesionales que confían en nuestros métodos, pues han sido debidamente probados y avalados por resultados. Esta circunstancia nos permite evaluar todos los productos destacados del mercado y disponer de datos concretos sobre su aplicación, en lugar de basarnos en opiniones no sustentadas por evidencias.
¿Cómo es un día de trabajo en el Kois Center?
La jornada en el Kois Center es realmente intensa y toda la planificación gira en torno al curso que se imparte esa semana. Las sesiones formativas comienzan a las 7:00 y finalizan sobre las 17:00, desarrollándose prácticamente todas las semanas del año, salvo durante los festivos y el mes de agosto. Todo el equipo suele llegar una hora antes de iniciar la actividad y permanece una hora más al finalizar. En mi caso, acostumbro a empezar la jornada entre las 7:00 y las 8:00, dependiendo de si soy yo quien dirige la primera sesión del día. Además, en el Kois Center gestionamos numerosos proyectos de colaboración, desde el desarrollo de materiales y software hasta iniciativas de investigación y participación en comités de distintas universidades, lo que imprime un marcado carácter internacional a nuestras reuniones y hace que la gestión del horario sea fundamental. Generalmente, dedico las mañanas a reuniones con Europa y reservo las tardes para los encuentros con Asia, abordando en cada franja temas diversos según se trate de empresas del sector o de instituciones académicas. Tras estos bloques de reuniones, el resto del día se centra especialmente en la organización y seguimiento de proyectos, ya sean de desarrollo de nuevos productos o de aplicación clínica de los mismos. En este ámbito, se detallan los protocolos de las pruebas, estableciendo si serán clínicas (definiendo momentos, pacientes y tipo de test, aquí juega mucho nuestra disponibilidad en clínica y cuándo podemos tratar al paciente) o si se requerirán ensayos in vitro.Cuando los proyectos alcanzan una fase avanzada y se obtienen resultados, se procede a redactar la documentación necesaria o, si ese trabajo ya ha dado lugar a publicaciones científicas, actualizamos y optimizamos las áreas de nuestro contenido donde esos avances tienen impacto, garantizando así que la información que trasladamos esté siempre al día.
La experta explica que antes de adoptar una tecnología, hay que preguntarse si esa tecnología va a ser útil en tu práctica diaria.
Creo que tiene más de 400 publicaciones "peer reviewed". ¿De dónde saca el tiempo?
(Entre risas) Son ya algunas más que 400.
Es fundamental comprender varios aspectos clave. En primer lugar, para nosotros, la publicación científica constituye una parte intrínseca de nuestra labor diaria. Probar una técnica o tecnología en un paciente no basta; por muy positivo que sea el resultado, sigue siendo una experiencia individual, una opinión más entre muchas. En el ámbito científico, se requiere un nivel de evidencia superior. Por ello, no nos limitamos únicamente a generar estudios que respalden o refuten determinadas técnicas o protocolos, sino que también dedicamos tiempo a revisar exhaustivamente toda la literatura relevante sobre el tema, especialmente en el área digital, que es mi especialidad. Para ilustrar este compromiso, en nuestro centro analizamos mensualmente más de treinta revistas científicas.
El segundo aspecto relevante es que todo el trabajo de investigación y de evidencia científica aplicada a la clínica es el resultado de un esfuerzo colectivo. Participan numerosos profesionales, colaboradores, universidades y empresas del sector. Sin el apoyo constante de la red de doctores que nos acompaña desde hace años, sería imposible alcanzar los objetivos marcados. De hecho, algunos de estos colaboradores llevan más de una década trabajando codo a codo conmigo —incluso antes de mi etapa en Estados Unidos— y continúan desempeñando un papel fundamental en sus respectivas áreas.
Como ocurre en cualquier ámbito de la vida, ya sea en la alta cocina, la moda o la arquitectura, no existen fórmulas mágicas para alcanzar el éxito —al menos, yo no las he encontrado—. Todo se resume en trabajo constante y en la pasión por superarse día tras día.
¿Qué quiere transmitir en sus cursos sobre odontología digital?
Pues esa es una buena pregunta porque en realidad es lo primero que tienes que pensar cuando hablas de un determinado tema: qué quieres que se lleve el alumno.
Yo diría que en esencia, hay pocas cosas y muchos aspectos, o pocos puntos importantes, pero con gran variedad de connotaciones. Si tengo que destacar algo serían tres cosas:
Para mí lo primero es que la tecnología solo perdura si ofrece alguna ventaja respecto al procedimiento preestablecido. Hay mucha gente que se vuelve loca con la nueva tecnología y luego en realidad aporta pocas ventajas con respecto a lo que hay. Hay que tener cuidado con el marketing y tener sentido común.
Lo segundo es que la tecnología es solo una herramienta, los conceptos de odontología se mantienen, es cierto que algunos protocolos te pueden cambiar, menos pasos, material diferente, métodos de manufactura que cambian, pero el concepto fundamental de “dientes” es el clásico, y eso es la base, mejor que sepas de “dientes” que saber de tecnología.
Lo tercero es que te tienes que preguntar qué tipo de dentista eres, y en base a eso hacer un ejercicio de sentido común en cuanto a la tecnología y protocolos que aplicas. No tiene sentido invertir mucho dinero en una técnica de captura de implantes… si pongo pocos implantes.
No tiene sentido que te compres impresoras 3D y software de CAD si eres un dentista que tiene que dejar de atender pacientes en el sillón para ocuparse del CAD (repito, si dejas de hacer pacientes en el sillón), por mucho coste que te ahorres, no tiene sentido... búscate un profesional para hacerlo in-house, porque has estudiado para ser dentista, no técnico de laboratorio, no cambies tu tiempo de sillón por tiempo de laboratorio.
No tiene sentido invertir en sistemas de jaw trackers… cuando no tienes claro aspectos básicos de oclusión, invierte tu dinero en oclusión primero y luego decides.
Nuestra posición resulta estratégica para las marcas dentales: si sus productos aportan ventajas, serán adoptados por miles de profesionales que confían en nuestros métodos, que han sido probados y avalados por resultados.
¿La odontología digital produce terapéuticas y resultados clínicos medibles? ¿O es solamente una herramienta más?
Pues las dos cosas, la mayoría de las veces es una herramienta más, te produce alguna ventaja de tiempo y/o coste (si no la produce, no la vas a usar), pero sí es cierto que cada año aparecen nuevos materiales, variantes en la manufactura, mejora en el diagnóstico mediante software que al final puede llevarte a tener resultados clínicos mejores o más predecibles si lo comparamos con las prácticas clásicas. Esta sección va más lenta y lleva años que se establezca como estándar, se necesita de más evidencia, pero poco a poco ocurre.
La Dra. Revilla-León afirma que en el ámbito científico se requiere un nivel de evidencia muy superior a una pequeña muestra de casos clínicos.
¿Por que ha centrado una parte de su trabajo de investigación en la fotogrametría?
Existen seis categorías principales de técnicas para la captura de implantes, y la fotogrametría constituye una de ellas (non splinting, scanbodies de implantes no calibrados, scanbodies de implante calibrados, dispositivos calibrados, impresión inversa y fotogrametría). No obstante, no he dedicado más atención a la fotogrametría que al resto de categorías. La fotogrametría es un método eficaz para registrar la posición de los implantes y presenta resultados satisfactorios, aunque otras técnicas también ofrecen resultados comparables.
Es fundamental comprender todas estas técnicas —que no deben confundirse con los workflows, que son conceptos distintos—, no solo en cuanto a su aplicación, sino también en relación con su precisión, posibles inconvenientes y recomendaciones. Por ello, hemos analizado y evaluado cada una de estas técnicas, con el objetivo de contar con una base científica y publicaciones que las respalden, en lugar de basarnos únicamente en opiniones.
La investigadora cita la conocida frase: “Sin datos que te respalden, sólo eres una persona que tiene una opinión”.
¿Una diferencia de micras compromete una prótesis o eso solo pasa en arco completo?
En este punto, adquiere mayor relevancia el concepto de workflows frente a la mera técnica empleada. Lo que se denomina “the implant pentagon” —tooth, tissue, implant, antagonist and bite («El pentágono del implante»: diente, tejido, implante, antagonista y mordida) — sintetiza esta idea. La técnica incide únicamente en la adquisición de la posición de los implantes en boca, lo cual es fundamental, pero representa solo una etapa del proceso. La correcta ejecución de cualquier workflow implica una sucesión de pasos y múltiples registros, donde la suma de pequeños errores en cada fase puede traducirse en complicaciones en el resultado final.
La cuestión planteada debe analizarse desde la perspectiva de los workflows, ya que en la fabricación de una prótesis no es solo la técnica utilizada —que constituye un eslabón dentro del workflow—, sino el conjunto del proceso lo que determina el resultado. Por tanto, cualquier pérdida de precisión, aunque sea de micras, en uno de los pasos, irá afectando al éxito final de la prótesis. La técnica de registro de la posición de los implantes es solo una fase; cuanto más precisa sea, mejor, pero sigue siendo una parte de un todo.
¿La fotogrametría de bolsillo mejora la captura de implantes o solo la facilita?
Entendiendo por este concepto los sistemas de fotogrametría que operan a través de dispositivos móviles y tabletas, es importante señalar que se trata de tecnologías que aún se encuentran en sus primeros meses de vida de cara al público o comercialmente. Actualmente, existen varias soluciones en el mercado basadas en este enfoque (nosotros contamos con dos) y, si bien sus resultados todavía no alcanzan el nivel de los sistemas de fotogrametría clásica o externa, así como de los sistemas de fotogrametría interna integrados en escáneres, es previsible que evolucionen y mejoren positivamente en el futuro. Por el momento, existen técnicas más consolidadas y mejores para la captura de la posición de implantes, aunque la fotogrametría de bolsillo representa una alternativa prometedora a medio/largo plazo.
¿Algún otro tema que quiera comentar?
Para la gente joven, he de decirles que siempre tengan en mente una frase de un importante economista de mitad de siglo pasado W. Edwards Deming: “Without DATA, you are just another person with an opinion” (“Sin datos que te respalden, sólo eres una persona que tiene una opinión”).
Y ha sido un placer colaborar con Dental Tribune Latin America y con el Dr. Enrique Jadad.
Bibliografía
Digital Dentistry at the Kois Center, Seattle. https://www.koiscenter.com/kois-center-a-new-standard/
TOKIO, Japón: El fabricante líder de productos dentales GC Corp. ha invitado a profesionales de la odontología de todo el mundo a reservar la fecha de su...
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