Dental Tribune Latin America

Fotografía en Odontología

Por Niccolò Rizzi
January 25, 2020

El experto en fotografía y profesor en los cursos de Fradeani Education, repasa las bases y la importancia de la fotografía digital para el diagnóstico y la planificación del tratamiento, al igual que para que el paciente visualice el resultado final del mismo.

  FRADEANI EDUCATION  

"Mientras que antes en la primera visita solo se consideraba la descripción de los problemas hallados durante el análisis clínico y de rayos X, hoy en día es posible mostrar al paciente las opciones de tratamiento e incluso visualizar el resultado final".

El término fotografía proviene de dos antiguas palabras griegas: phôs, que significa luz, y graphè, que significa escritura a mano, que quiere decir "escritura con luz". Este concepto se ha vuelto fundamental también en odontología: para que la fotografía sea un medio de documentación científica, es esencial adoptar reglas fijas y repetibles derivadas de los principios básicos de esta disciplina. Por esta razón, todo clínico que desee aprender sobre fotografía tiene necesariamente que conocer sus fundamentos y manejar el equipo apropiado.

La fotografía dental es, por supuesto, una parte importante del proceso clínico y diagnóstico. Las fotos e imágenes permiten al dentista comprender mejor la evolución de las patologías, así como la efectividad de las terapias a largo plazo, y se consideran una herramienta eficiente de diagnóstico.

La tecnología ha cambiado la forma de trabajar, describir y compartir la odontología, que actualmente está estrechamente vinculada a las imágenes. Además de ser evidencia documental, las imágenes son fáciles de entender, usar y comparar, marcan un momento en el tiempo y llegan a una gran audiencia.

Prueba de este cambio es la importancia que se le da a la fotografía durante la primera visita de un paciente.

Mientras que antes en la primera visita solo se consideraba la descripción de los problemas hallados durante el análisis clínico y de rayos X, hoy en día es posible, gracias a la macrofotografía (a corta distancia), mostrar al paciente no solo los problemas, sino también las posibles opciones de tratamiento y, a veces, incluso pre-visualizar el resultado final.

La fotografía en odontología no solo es un medio para compartir datos entre el clínico y el técnico, sino que es también una herramienta muy poderosa para llamar la atención de nuestros pacientes. Además, nos permite analizar pequeños detalles que a veces incluso un ojo entrenado no puede discernir: por esta razón, cualquier buen dentista debe estar familiarizado con todo tipo de dispositivos tecnológicos, desde cámaras hasta impresión digital, así como todo tipo de aplicaciones multimedia, que cada vez son más parte de nuestra rutina diaria.

Necesitamos fotografía en odontología para mejorar profesionalmente, comprender nuestros errores, corregirlos y aumentar nuestra precisión, antes de comenzar a trabajar en el paciente.

Por ejemplo, antes de comenzar una rehabilitación estética, es importante tener claro cuál tendrá que ser el diseño dental ideal; a partir de una imagen simple del área anterior superior, es posible lograr un resultado óptimo y transmitirlo al laboratorio dental, que tendrá que crear el encerado siguiendo nuestra precisa información.

La fotografía intraoral requiere el uso de herramientas muy específicas, teniendo en cuenta la gran cercanía al sujeto: cámara réflex, lente macro, flash para fotografías macro y otros dispositivos (como abrebocas, espejos y contrastes) para permitir que la luz llegue a las partes más oscuras de la boca.

Documentación fotográfica de un caso de diseño de sonrisa, incluyendo todos los pasos del proceso clínico.

Los lentes macro, gracias a su esquema óptico, permiten una mayor nitidez del enfoque a corta distancia, lo que garantiza un mayor aumento de la imagen a comparación con las lentes para aficionados.

Los lentes que generalmente se sugieren para tomar imágenes clínicas y de laboratorio son aquellos con objetivo de 100 mm. Entre las más utilizadas están el Nikkor VR F2.8 micro de 105 mm y el Canon EF F2.8 de 100 mm. Por supuesto, hay otras lentes compatibles con Nikon y Canon, como el Tamron macro SP 90mm o el Tokina macro 100mm AT-X, y muchos otros que se pueden encontrar por un precio menor.

Cámaras y aditamentos para fotografía clínica.

Mediante una sinergia perfecta de todos estos elementos y la práctica de posiciones de disparo específicas, el clínico puede obtener documentación visual de gran valor para todo tipo de comunicación y necesidades clínicas.

En cuanto a los flashes, los más adecuados para este tipo de fotografía son el Nikon SB R-200 o el Canon Speedlite 270 EX II (que son los más versátiles); obviamente, es posible encontrar otros tipos de flash universales para este uso, como el Meike MK-MT24. Para utilizar estos flashes al máximo, es necesario ajustarlos a la cámara con soportes específicos (como por ejemplo: los soportes marca OWL, Scorpion Nikon, Photomed), aunque también se pueden colocar en una férula para que se adhieran a la extremidad del lente: de esta manera, el clínico obtendrá el mismo efecto que un flash de anillo (como el Nikon macro Speedlite SB-29, Youngno YN 14ex, Metz 15 ms-1), que son más efectivos para fotografía técnico (secuencias quirúrgicas). Gracias a la estructura de los soportes, es posible mostrar la luz desde varios ángulos y obtener mayor tridimensionalidad inclinando los flashes a 45° y alejándolos más del lente.

Como se mencionó, cada imagen intraoral necesita un posicionamiento específico:

  • Retrato: el clínico se para frente al paciente, que está sentado en un taburete, a una distancia de 1 metro.
  • Fotos de hemiarcadas derecha e izquierda: estas imágenes se toman con un espejo. El clínico mira al paciente en la posición de las 7 en punto para fotografiar las hemiarcadas superiores e inferiores derecha e izquierda. El clínico sostiene la cámara y el espejo, la enfermera se para en la posición de las 12 en punto sosteniendo el abreboca y el aspirador.
  • Fotos de primeros planos de sonrisa: estas imágenes se toman utilizando solo retractores de mejillas (ambas arcadas), el contraste anterior se agrega para imágenes de arcadas individuales (superior e inferior). El clínico se para frente al paciente, que está sentado en un taburete.
  • Fotos oclusales: al usar un espejo, el clínico mira al paciente en la posición de las 12 en punto (para la arcada superior) o en la posición de las 7 en punto (arcada inferior) sosteniendo la cámara y el espejo, mientras la enfermera se para en la posición de las 3 en punto con pistola de aire/agua y contraste.

Secuencia fotográfica que muestra paso a paso el trabajo realizado en un caso de diseño de sonrisa.

Conclusión

La fotografía es una parte indispensable para realizar planes de tratamiento, tanto para casos simples como, lo es aún más importante, para casos complejos. La creación de una documentación fotográfica con técnicas estandarizadas requiere muy poco tiempo y ofrece la posibilidad de revisar el caso en cualquier momento, así como la oportunidad de obtener información adicional.

Todos estos aspectos han demostrado ser cruciales también en la comunicación con el paciente, y con todo el personal dental involucrado y el laboratorio. La evidencia fotográfica en odontología es también una prueba válida del resultado final y de la calidad del trabajo del clínico, quien estará motivado para mejorar constantemente su capacidad en futuras terapias.

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El Dr. Niccolò Rizz, graduado en Odontología y Prostodoncia en 2005, es profesor de fotografía digital y colabora con muchas clínicas dentales en Italia. Además de tutor de los cursos del Dr. Riccardo Becciani y de Fradeani Education, tiene práctica privada en Florencia.

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