Dental Tribune Latin America

¿Quo Vadis, Odontología?

Por Luis Suárez Rosas
July 22, 2019

Luis Suárez Rosas, experto en salud pública cubano, afirma que el deterioro en la salud de la población exige a la sociedad remediar rápidamente cuestiones como el acceso, la equidad, la promoción y prevención o la calidad de la atención bucodental.

  GRANDES EXPERTOS  

La Salud Pública necesita acciones propiamente integrales donde no estén presentes el reduccionismo biologicista, que atribuye la enfermedad a hechos exclusivamente biológicos; el reduccionismo individualista, que acude al comportamiento humano como factor clave en la situación de salud; el reduccionismo tecnológico, que reconoce a los equipos e instrumentos técnicos como los llamados a solucionar los problemas de salud; el reduccionismo organizativo-gerencial, que preconiza la instalación y el desarrollo de métodos gerenciales como determinantes para el mejoramiento del estado de salud de la población; ni el reduccionismo social, que solo atribuye a factores sociales los hechos de salud.

La Salud Pública es una ciencia que no puede ni debe fragmentarse en enfoques reduccionistas y el culto desmesurado al desarrollo científico tecnológico en la Odontología constituye uno de estos enfoques.

En numerosos países, las personas no viven más, sino que mueren más tarde".

El principal objetivo del desarrollo de todo país y del mundo en su conjunto es eliminar las privaciones que reducen y empobrecen la vida de la población. La incapacidad de tener una vida larga y sana es una privación humana central. Es mucho más que un problema médico. Se refiere a discapacidades que tienen raíces sociales.

El hecho de que la esperanza de vida aumente en sentido general en nuestra contemporaneidad ha tendido a opacar la realidad de la calidad de vida. En este sentido, se puede afirmar que en numerosos países, más de los que podemos imaginarnos, las personas no viven más, sino que mueren más tarde. En condiciones de pobreza, esta realidad se torna más aplastante. Las cifras son elocuentes.

Suele ocurrir que si la persona no se alimenta y se nutre debidamente, o si su vivienda no la protege de los riesgos del medio ambiente, si no tiene un cepillo dental individualizado que sea sustituido con la frecuencia establecida, entonces tiene un alto riesgo de enfermar y de que se complique su enfermedad a un nivel que requeriría el uso de tecnología más compleja, a la que paradójicamente puede no tener acceso.

Los elevados precios de las pastas dentífricas fluoradas impiden que las personas de bajos recursos puedan evitar la caries dental”.

He ahí un sencillo y dramático ejemplo del dilema del desarrollo científico tecnológico en la Odontología y la realidad social, que sigue mostrando cómo los elevados precios de las pastas dentífricas fluoradas impiden que las personas de bajos recursos en países en desarrollo utilicen estos productos higiénicos básicos para evitar la caries dental. Se han recomendado posibles soluciones como persuadir a los fabricantes multinacionales de que reduzcan sus precios, eximir de impuestos a las pastas dentales, promover la fabricación local de dentífricos y reducir el precio de sus envases. ¿Cuáles son los resultados?

El III Encuentro Internacional de Coordinadores Nacionales de Salud Bucal Latinoamericanos, concluyó con la firma de la Carta de Brasilia, declaración que afirmaba el derecho a la salud bucal de nuestros pueblos, reconocía la naturaleza social de la misma y la necesidad de implementar políticas nacionales para incidir en sus determinantes sociales.

La Carta de Brasilia significaba, entre otros importantes aspectos, que “Preocupados por la alta morbilidad bucal que afecta el desarrollo de nuestras poblaciones (desempleo, baja calidad de vida, baja autoestima, deserción escolar, etc.), consideramos necesario profundizar en el análisis del proceso salud-enfermedad y en sus determinantes sociales para lograr un cambio hacia el modelo social de la salud (profesión y comunidad)”.

Lo cierto es que ennuestro mundo contemporáneo la igualdad de acceso a los servicios, la distribución equitativa de recursos y la justicia social en el campo de las Ciencias de la Salud en general y de la Odontología en particular como temas objeto de estudio de la Bioética y de la Salud Pública, se constituyen aún transcurridas ya casi dos décadas del siglo XXI y 10 años de la Carta de Brasilia,como metas inalcanzables para la inmensa mayoría de las poblaciones, en especial aquellas excluidas socialmente.

El progresivo deterioro del estado de salud de la población del mundo en que nos ha tocado vivir, azotado por enfermedades emergentes, reemergentes y pandemias que generalmente diezman a la población con menos recursos económicos, exige a la sociedad colocar en un primer plano de análisis cuestiones tales como la accesibilidad, la equidad, las acciones integrales de promoción y prevención de salud, la intersectorialidad, la calidad de la atención, los dilemas éticos, el reconocimiento de las necesidades tecnológicas del sector salud en la política nacional como un factor clave para su desarrollo, y la utilización de tecnologías apropiadas que en el caso específico de la Odontología cobra singular valor por el mismo carácter y enfoque de la atención selectiva que se brinda a la población atendiendo a los costos de la misma.

¿Adónde vas, Odontología?

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* El doctor Luis Suárez Rosas es Profesor Titular y Ex-Decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Cuba.

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