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¿Se puede revertir el envejecimiento? (1)

La ciencia podría alcanzar el viejo sueño de la humanidad de rejuvenecer el cuerpo humano, según el científico inglés Andrew Steele. (Foto: Shutterstock)
By Javier Martínez de Pisón
August 02, 2021

Un nuevo libro publicado por un científico inglés afirma que mantener una buena salud oral es una de los principales factores para mantenerse sano, evitar enfermedades que debilitan nuestro sistema inmunológico e incluso revertir el proceso del envejecimiento. Primera parte de una serie de tres artículos.

Desde el inicio de los tiempos, el ser humano ha soñado con la inmortalidad. El deseo de vivir para siempre es un antiguo anhelo que se remonta a los mitos griegos. El pescador Glauco, originario de la localidad de Antedón en el Golfo de Corinto, comió la planta de la inmortalidad, una hierba mágica que hace vivir por siempre y se convirtió desde entonces en un monstruo marino que surge de las aguas cada cierto tiempo y que tiene además el poder de predecir el futuro.

Si bien este anhelo aparece en muchas culturas, lo que en realidad se desea no es la inmortalidad en sí, sino la eterna juventud, esa que en el siglo XVI el explorador y primer gobernador de Puerto Rico, Juan Ponce de León, buscó en los manantiales de aguas cristalinas de La Florida, donde algunos lugares como “Ponce de Leon Springs” todavía conservan su nombre.

La inmortalidad es de hecho un don que, en contadas ocasiones, los dioses conceden como recompensa a individuos que han realizados obras prodigiosas. A Hércules, hijo del propio dios Zeus con una mujer mortal llamada Alcmena, los dioses del Olimpo se la otorgaron tras realizar los famosos Doce trabajos de Heracles.

El posible papel de la salud oral en revertir el envejecimiento y en evitar enfermedades tiene un valor incalculable para convencer a los pacientes de que acudan periódicamente al consultorio.

El primer relato en el que aparece la búsqueda de la inmortalidad es el “Poema de Gilgamesh”, un rey sumerio que viaja hasta el fin del mundo buscando ese atributo único después de que su amigo más querido muriera muy joven. En esa region ignota, Gilgamesh se encuentra con un viejo sabio llamado Utnapishtim y con su mujer, únicos sobrevivientes del Diluvio, que le dan instrucciones para encontrar la planta de la inmortalidad. Aunque el joven rey encuentra la hierba mágica, una serpiente se la roba y vuelve a su patria de Uruk convencido de que la inmortalidad está reservada únicamente para los dioses.

Andrew Steele afirma que una serie de factores biológicos indican que el envejecimiento podría ser reversible. (Foto: Doubleday)

Tanto la mención del Diluvio como el papel de la serpiente que se roba la planta, son temas que tienen un eco posterior en la Biblia, donde el Diluvio marca el fin de una época de la humanidad y la serpiente es la tentación y la encarnación del demonio. Como Prometeo que robó el fuego a los dioses, quienes intentan conseguir el elixir de la inmortalidad pagan un precio muy alto por ello.

Existen muchas versiones sobre la búsqueda de la inmortalidad y la eterna juventud, pero todas provienen de una de las preguntas que más han intrigado a la humanidad en toda su historia: ¿por qué morimos?

Hasta hace poco, se creía que la muerte era algo natural, el final de un ciclo que comienza con el nacimiento, da fruto cuando se tienen hijos y termina con la decadencia de la vejez poco antes del final de la existencia. Sin embargo, la ciencia ha ido desvelando una serie de descubrimientos que permiten pensar que muchos de los llamados “males de la edad” son no solo curables sino reversibles. Incluyendo el envejecimiento en sí.

Hacer clic aquí para ver la serie sobre Profilaxis que ofrece consejos para que el paciente vuelva a la consulta.

Ejemplos de ello en el mundo natural son tortugas gigantes que viven casi 200 años; la famosa “Solitario George” de las islas Galápagos tenía la capacidad de reparar su ADN para ampliar su longevidad, reforzar su sistema inmunológico y suprimir los genes que producen cáncer, según varios estudios. Y existen especies de medusas que incluso pueden revertir de una edad adulta a una edad primaria, proceso que pueden repetir indefinidamente, lo cual las hace biológicamente inmortales.

A nivel humano, las personas que hacen ejercicio regularmente tienen cromosomas con telómeros más largos que son “nueve veces más jóvenes” que los de individuos sedentarios. La longitud de los telómeros es un indicador de la longevidad del ser humano.

Nuevas investigaciones

El científico inglés Andrew Steele afirma en un nuevo libro titulado "Ageless: The New Science of Getting Older Without Getting Old" (Siempre joven: La nueva ciencia de envejecer sin hacerse viejo), que “la cuestión biomédica más importante de nuestro tiempo es por qué envejecemos y cómo podemos detener” este proceso.

Ver mañana la segunda parte de “¿Se puede revertir el envejecimiento?”

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Javier Martínez de Pisón es editor y director de Dental Tribune Latinoamérica, publicación que llega a más de 100.000 odontólogos semanalmente.

 

 

 

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